Monseñor Mikel Garciandía, obispo de Palencia, en su reciente visita a Granada, reivindica el papel evangelizador de las cofradías y recuerda que ser cofrade supone ser discípulo y misionero.

El obispo de Palencia, monseñor Mikel Garciandía Goñi, reivindicó la capacidad evangelizadora de las hermandades y cofradías durante una conferencia celebrada el jueves 22 de octubre en el Centro Ágora de Granada, sede de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, con motivo del centenario fundacional de la institución.

El prelado, presidente del Área de Piedad Popular de la Conferencia Episcopal Española, destacó el papel de la religiosidad popular en el acercamiento de los jóvenes a la fe. “Los jóvenes están huyendo de la cárcel virtual. Los jóvenes están llenos de heridas y están buscando una barca en la cual poder subirse y navegar el mar de la vida”, afirmó, subrayando la necesidad de que la Iglesia sepa escuchar, acoger y acompañar a las nuevas generaciones.

El prelado tampoco evitó la autocrítica. “A mí lo que me preocupa es un catolicismo empobrecido”, reconoció, advirtiendo del riesgo de reducir la fe a doctrinas, ritos o normas. Aclaró que no se refería exclusivamente a las cofradías, sino al conjunto de la Iglesia, y recordó que el centro del cristianismo es la persona de Jesucristo.

Garciandía señaló que experiencias como contemplar una procesión o escuchar las campanas pueden despertar el interés por el cristianismo, e incluso llevar a algunos jóvenes a solicitar el bautismo. Por ello, insistió que la piedad popular constituye “una fuerza activamente evangelizadora que no podemos menospreciar”, en palabras del papa Francisco.

No obstante, advirtió de que ese primer acercamiento debe conducir a un compromiso más profundo con la fe. “Ser cristianos significa asumir el misterio de Cristo completo, el misterio pascual”, señaló, insistiendo en que las hermandades no deben limitarse a sus manifestaciones externas, sino fundamentar su vida en la liturgia y en la comunión con la Iglesia. Una misión que implica que ser cofrade es también ser discípulo y misionero.

El ciclo continuará el próximo jueves 5 de noviembre, a las 19:30 horas, en el salón de actos de la Curia Eclesiástica de Granada, con la intervención de Luis Alberto Rosales Araque, director general de la Fundación CARF, que ofrecerá la conferencia “Religiosidad popular y vocaciones sacerdotales en el mundo”. La entrada será libre hasta completar aforo.