Celebración 26/27

Este año la Iglesia diocesana tiene como objetivo pastoral: la Celebración, una invitación a profundizar en la riqueza de las celebraciones litúrgicas, redescubrir los sacramentos como encuentros con Cristo y fortalecer los vínculos que nos unen como comunidad cristiana. Lo hacemos en comunión con la Iglesia universal en el impulso de la sinodalidad.
 
Los materiales de trabajo nos animan a
celebrar nuestra fe de manera consciente, activa y comunitaria. La liturgia, especialmente la Eucaristía, nos reúne en torno al Señor, alimenta nuestra vida cristiana y nos envía a ser sus testigos en el mundo. 

Se nos presenta, por tanto, una oportunidad para renovar la vida litúrgica de nuestras comunidades y fortalecer la corresponsabilidad de todos los bautizados. Queremos cuidar la preparación y la celebración de los sacramentos, favorecer la participación de los fieles y hacer de nuestras parroquias, movimientos y realidades eclesiales espacios de acogida, oración y fraternidad. Que cuanto celebramos se prolongue en nuestra vida cotidiana y dé fruto en el servicio, la caridad y el compromiso con los demás.

Para trabajar escuchamos…

 

 

 

 

 

 

«Es, por lo tanto, responsabilidad primordial de los pastores, de los obispos, pero también de cada sacerdote de manera individual, custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas litúrgicas, resplandezca por su noble sencillez y manifieste así a la Iglesia una, santa, católica y apostólica»

Papa León XIV