En la celebración de la Eucaristía presidida por el arzobispo y concelebrada por miembros de los cabildos real, catedralicio y sacromontano, en un día de especial oración a la Madre de Dios en su advocación del Pilar.
Un año más, la Capilla Real de Granada ha acogido la Eucaristía y posterior acto cívico ante los sepulcros de los Reyes Católicos, en una de las celebraciones más significativas del templo. Se trata de la conmemoración de la evangelización en la fe católica con los pueblos del Nuevo Mundo recién descubiertos en 1492 y la celebración de la Virgen del Pilar.
La Eucaristía, acompañada musicalmente en la liturgia por el coro de la Capilla Real, ha estado presidida por nuestro arzobispo D. José María y concelebrada por distintos sacerdotes de los cabildos real, catedralicio y sacromontano, entre ellos sus respectivos Capellán Mayor y deanes. Es también la primera celebración del 12 de octubre en la Capilla Real con su nuevo Capellán Mayor, D. José Carlos Isla Tejera.
Numerosos fieles han asistido a la Santa Misa, entre ellos representantes de la corporación municipal, el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, el presidente de la Real Federación de Hermandades y otras autoridades civiles.
“FORTALEZA EN LA FE”
En sus palabras durante la homilía (ESCUCHAR HOMILÍA), nuestro arzobispo ha recordado la devoción en todos los pueblos de España a la Virgen María, hoy en concreto en su advocación a la Virgen del Pilar: “En esta fiesta en que miramos a la Virgen y que forma parte inseparable de nuestra alma, de nuestro ser de España, como nos cuentan los hechos de los apóstoles que perseveraban en la oración con María, la madre de Jesús, que nos la entrega Jesús en la cruz y acoge como hijo al discípulo amado, la recibió como algo propio. María forma parte de la entraña de nuestro pueblo. No hay pueblo en que no haya ermita, que no haya una advocación a la Virgen y por encima de todos los nombres que son el de una única madre”.

También ha recordado la fe que llegó a los pueblos de América Latina, al mismo tiempo que ha indicado la oración para que María, Madre de Dios otorgue por su intercesión “fortalece en la fe”. “Esa fe que no se ha de quedar en unos postulados teóricos o no se ha quedado solo en la envoltura de unas fiestas o simplemente en el recubrimiento de una religiosidad popular que esté vacía de conocimiento y de devoción auténtica, sino que ha de ser una fe transformadora, una fe que nos cambie como ha cambiado la historia y la ha conformado. La hemos llevado a multitud de pueblos en todo el Nuevo Mundo y en Oriente, en Filipinas y en tantos países de Asia”, señaló Mons. Gil.
“Esa fe pervive hasta el punto de tener una comunidad de lengua y una comunidad de cultura y sobre todo una comunidad de fe. Y desde el punto de vista cristiano, se reza en castellano. Es la parte más importante de la Iglesia católica”. Y una fe “que dé esperanza a mucha gente”, ante el mundo de desigualdades sociales que vivimos.

Nuestro arzobispo ha invitado a los fieles a rezar por la concordia, la reconciliación y la paz, y orar por la unidad, que en nuestro país se logró con mucho sufrimiento, de “unos contra otros”. Una oración extensible también por la nación, por el Rey y por quienes nos gobiernan, al mismo tiempo que ha recordado las dificultades que hoy vive nuestra sociedad, especialmente en jóvenes por la falta de vivienda o trabajo, y en una justicia social por quienes más lo necesitan que no sea instrumentalizada.

ACTO CÍVICO
Tras la Santa Misa, que concluyó con el himno a la Virgen del Pilar, tuvo lugar el acto cívico, que comenzó con la llegada del Estandarte de Castila, que ha sido ondeada ante el Altar Mayor y ante los sepultos de los Reyes por un miembro del ayuntamiento. Tras ellos, llegaron los miembros de la Corporación municipal, presididos por la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, en un acto al que asistieron autoridades de la Diputación de Granada, así como autoridades militares y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Como marca la tradición, el Estandarte de Castilla fue ondeada cuatro veces, antes de proceder a la ofrenda floral en la cripta de los Reyes Católicos, realizada por las autoridades civiles, con el ayuntamiento y la Diputación. Una ofrenda floral también con nuestro arzobispo, el capellán mayor y miembros de los cabildos catedralicio y sacromontano.
La festividad en el Día de la Hispanidad y su Patrona, continúa en la ciudad, recordando así la unidad de España y la evangelización de los pueblos de América Latina, creando con ellos un vínculo que perdura en estos seis siglos. Un día con una invitación a orar por esta unidad a la Virgen del Pilar y de acción de gracias por la fe que une a ambos pueblos de uno y otro lado del Atlántico.



