Con la Eucaristía presidida por nuestro arzobispo D. José María en el monasterio de la Cartuja y posterior acto académico al que se adhirió con la Facultad de Teología de Granada. Asistieron los obispos de Jaén, Guadix y Almería.

El Instituto de Teología Lumen Gentium de la Archidiócesis de Granada inauguró ayer miércoles el nuevo académico 2026-27 con la Eucaristía que presidió nuestro arzobispo, Mons. José María Gil Tamayo, en el monasterio de la Cartuja y a la que se sumaron los obispos de Jaén, Mons. Sebastián Chico Martínez; Almería, Mons. Antonio Gómez Cantero; y Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco.

Posteriormente, el Instituto Lumen Gentium celebraba el acto académico adhiriéndose al que llevó a cabo para este inicio de curso la Facultad de Teología de Granada, con su Decano, D. Ignacio Rojas Gálvez OSST, Provincial de España de la Compañía de Jesús y Vice Gran Canciller de la Facultad,Enric Puiggròs SJ, y el rector de la Universidad Loyola, Fabio Gómez-Estern.

En el monasterio de la Cartuja también concelebraron distintos sacerdotes vinculados a ambas instituciones académicas y de la Archidiócesis, con la asistencia de docentes, alumnos y personal laboral tanto del I.T Lumen Gentium como de la Facultad.

OFRECER UNA REFLEXIÓN HUMANA, ÉTICA Y CRISTIANA
Durante su homilía, Mons. Gil Tamayo planteó a la comunidad universitaria de los centros teológicos la necesidad de ofrecer una reflexión humana, ética y cristiana ante los profundos cambios provocados por la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.

El arzobispo defendió que, ante una época marcada por nuevos paradigmas tecnológicos, la Facultad de Teología tiene la responsabilidad de dialogar con los demás saberes universitarios y aportar una reflexión específica sobre la persona, la verdad, la libertad y el uso ético de la tecnología.

En este sentido, recordó que la teología no puede limitarse a estudiar el pasado, sino que debe responder a los desafíos del presente, recibiendo las aportaciones de las distintas ciencias y contribuyendo, desde su propia identidad, a discernir los grandes retos de nuestro tiempo.

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ACTO ACADÉMICO
En el acto académico, celebrado en el salón de actos de la Facultad de Teología, asistieron distintas autoridades eclesiásticas y civiles. Desde la Archidiócesis, además de nuestro arzobispo, junto a los obispos de Guadix, Jaén y Almería, asistieron también el Vicario de Pastoral, D. José Carlos Isla Tejera; el director del I.T Lumen Gentium, D. Francisco Manuel Fernández Adarve; el Rector del Seminario Mayor San Cecilio, D. Moisés Fernández Martín; y el secretario personal del Sr. Arzobispo, D. David Salcedo Sola.

El curso fue inaugurado con las palabras del Provincial de España de la Compañía de Jesús y Vice Gran Canciller de la Facultad,Enric Puiggròs SJ.

Durante su intervención, Enric Puiggròs SJ destacó la vocación de la Facultad de Teología de ponerse al servicio de la Iglesia y del mundo desde el diálogo y el encuentro. En este sentido, defendió la necesidad de que la formación teológica contribuya a “transformar lo que otrora fueron muros en puentes que animan el diálogo y el encuentro mutuo”, especialmente en una sociedad marcada por la polarización.

El Provincial señaló que la Facultad está llamada a construir puentes entre distintas realidades eclesiales y sociales, favoreciendo la comunión entre diócesis, vida consagrada, laicado, movimientos e instituciones académicas. Por su parte, el rector de la Universidad Loyola, Fabio Gómez-Estern, reivindicó el papel de la teología dentro de una universidad que aspira a abordar los grandes desafíos contemporáneos desde distintas disciplinas. Para ello, ha propuesto tres claves para el nuevo curso: rigor, diálogo y servicio, informó la Universidad Loyola.

El decano de la Facultad de Teología, Ignacio Rojas, OSST, dio la bienvenida a los presentes y destacó que el nuevo curso debe estar marcado por una teología capaz de combinar profundidad y apertura: rigurosa en el estudio, la investigación y la formación, y, a la vez, también abierta al diálogo con las ciencias, las humanidades y las preguntas de la sociedad contemporánea, informó la Universidad Loyola.

Asimismo, ha agradecido especialmente la presencia del arzobispo de Granada y de los obispos de Jaén, Almería y Guadix-Baza, así como de los representantes de las diócesis de la provincia eclesiástica.

APOYO A LA CANDIDATURA CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA 2031
Entre las autoridades civiles, asistió la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo Villalonga; la secretaria general provincial de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, María del Rocío Linares Morera; y la concejala de Educación, Empleo e Igualdad del ayuntamiento de Granada, Encarnación González Fernández.

Durante este acto académico de apertura de nuevo curso, la Universidad Loyola, a la que pertenece la Facultad de Teología de Granada, ha formalizado su adhesión a la candidatura de Granada 2031 por el compromiso de la institución con la ciudad y con su candidatura, ya finalista, a Capital Europea de la Cultura 2031. Esta candidatura ya fue respaldada y apoyada también por parte de nuestro arzobispo en nombre del Arzobispado.

El Provincial destacó que la firma del protocolo de adhesión de Loyola a la candidatura de Granada 2031 expresa “la apuesta de la Compañía de Jesús por la Facultad de Teología de Granada y por su vocación de servicio eclesial a la sociedad y a la Iglesia granadina y de la provincia”.

El rector D. Fabio subrayó que la Universidad Loyola y su Facultad de Teología quieren contribuir al proyecto Granada 2031 “no como observadores, ni únicamente mediante una adhesión institucional, sino desde la investigación, la formación y la generación de espacios de encuentro”. Asimismo, destacó que una capitalidad cultural debe ir más allá de la programación de actividades para crear capacidades, tejer relaciones y dejar un legado.

Por su parte, el decano D. Ignacio Rojas señaló, además, la especial vinculación de esta misión con Granada, “una ciudad universitaria y cultural de rica tradición teológica jesuita que hoy se proyecta hacia Europa a través de su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031”.