El Santo Padre anunció al término del Ángelus que se operará en los próximos días para extirpar un nódulo pulmonar detectado en fase temprana
El arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, ha pedido a los sacerdotes, a la vida consagrada y a los laicos de la archidiócesis que oren por la salud del Papa León XIV. Lo ha hecho a través de su cuenta en la red social X, pocas horas después de que el Santo Padre anunciara en la plaza de San Pedro que va a someterse a una intervención quirúrgica.
«Ante el anuncio hecho por el Papa León XIV hoy en el Ángelus que se operará en los próximos días para extirpar un nódulo circunscrito en el pulmón, detectado en fase muy inicial, pido a todos los fieles (sacerdotes, vida consagrada y laicos) de la Archidiócesis de Granada rueguen a Dios por la salud del Papa», ha escrito el arzobispo en su cuenta de X (https://x.com/jmgilt/status/2109310873193877522)
El Papa comunicó la noticia al final del rezo mariano de este domingo, 11 de octubre, con estas palabras: «Queridos amigos: recientemente, durante una revisión, los médicos me han detectado un nódulo localizado en el pulmón. Se ha detectado todavía en una fase muy temprana y está bien localizado. Los médicos consideran oportuno intervenir. Por eso, siguiendo sus consejos, he decidido operarme para removerlo. La operación ya está programada para los próximos días. Les agradezco su cercanía espiritual y me encomiendo a sus oraciones».
La intervención tendrá lugar en el Policlínico Gemelli de Roma. A preguntas de los periodistas, el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, precisó que la operación está prevista para los primeros días de la semana próxima y que la hospitalización posterior durará aproximadamente una semana.
Antes del anuncio, León XIV comentó el Evangelio del domingo, la parábola del banquete de bodas que un rey prepara para su hijo (Mt 22,1-14). El Papa subrayó que el rey, ante el rechazo de los invitados, no suspende la boda, sino que extiende la invitación a muchos más, y pidió a la Virgen María ayuda para anunciar la alegría del Evangelio en todas partes, también donde no es comprendida.
Tras el Ángelus, el Santo Padre recordó la beatificación en Mantua de sor María Ignacia Isacchi, fundadora de las Hermanas Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús, y pidió a las partes en conflicto en Ucrania que permitan el transporte seguro de cereales por el mar Negro. Entre los grupos saludados figuraban la Asociación de Fieles Hakuna y las Antiguas Alumnas de Jesús-María de España.
