Vinculada a la parroquia de San José Obrero, los Premios UnSol en Almanjáyar se entregarán el día 25 a las 20 horas en el Restaurante La Mamunia. Los premiados son la parroquia de San Gregorio Bético y la Fundación Unicaja, con dos Menciones especiales a dos vecinas del barrio: Dolores Ovalle Ávila y Francisca Sánchez Carrión, y como novedad, un reconocimiento especial a un voluntario del Economato.

La Asociación Almanjáyar en Familia (ALFA), vinculada a la parroquia de San José Obrera, ha presentado esta mañana sus Premios UnSol en Almanjáyar (Unidos en Solidaridad por Almanjáyar), que cumple su VIII edición y con el que quieren reconocer a cuantas entidades, personas o asociaciones ayudan para contribuir a mejorar la vida de las personas en el barrio, resaltando en sus procesos su dignidad y viviéndolo desde el concepto de familia.

Los galardonados, tanto instituciones como empresas, a quienes se les reconoce así “un compromiso con nuestro barrio” son: la parroquia de San Gregorio Bético y la Fundación Unicaja, y Menciones especiales a dos vecinas del barrio: Dolores Ovalle Ávila y Francisca Sánchez Carrión, así como un reconocimiento especial a José Manuel Ortiz, usuario de la Fundación Cruz Blanca.

GALARDONADOS
Ubicada en el otro extremo de la ciudad, la Asociación ALFA reconoce en la parroquia San Gregorio Bético su contribución para ayudar a las personas en su dignidad, organizando eventos culturales y artísticos, “fomentando la solidaridad y el ejemplo de cómo debe actuar una sociedad privilegiada”.

La Fundación Unicaja es reconocida por su implicación y contribución en el reparto “de una parte de su patrimonio en objetivos sociales, manifestando así la esencia de una fundación”.

Las Menciones especiales van destinadas a dos vecinas del barrio, que han colaborado durante muchos años con los objetivos de ALFA, creada en el año 2004 en la parroquia de San José Obrero. Se trata de Dolores Ovalle Ávila, que, “desde la aparición de la Asociación Alfa” ha sido “imagen y esencia de la historia de un barrio que, definido como marginal, poco a poco, ha ido trabajando para darle la entidad que se merece”; y de Francisca Sánchez Carrión, “mujer que abandera el sentido del esfuerzo por mejorar las vidas de los demás tanto dentro como fuera de Alfa”.

La entrega de Premios se celebrará el día 25, a las 20 horas, en el Restaurante La Mamunia, en el pueblo de Alhendín. En dicha entrega también habrá, como novedad este año, un reconocimiento especial para José Manuel Jiménez Ortiz, usuario de la Fundación Cruz Blanca que colabora todos los martes en el Economato. Con su implicación, “pone en práctica el sentido responsable e íntegro de la labor que, pocos como él, saben interpretar día a día, a favor de los demás”, informó la Asociación ALFA.

El galardón consiste en una talla del escultor Xan Lodeiro, joven creativo con cuya obra evoca “la caridad y solidaridad que todo ser humano debiera transmitir”, informó ALFA. Para las Menciones especiales, se entregará una figura en taracea que representa la A de Alfa, realizada por el taller Artesanías Beas, “representando, a través de sus piezas multicolores, la diversidad con la que esta Asociación presta sus múltiples actividades para la mejora y el bienes social y familiar al barrio de Almanjáyar”. Para el reconocimiento especial, se entregará un detalle personal.

ASOCIACIÓN ALFA
La Asociación ALFA, en el barrio de Almanjáyar, tiene como tarea “poner en valor las cualidades y virtudes que hay en las personas del barrio”.

D. Juan Carlos Carrión, párroco de San José Obrero, de cuyo consejo parroquial en el año 2004 nació como propuesta pastoral la Asociación ALFA, destaca que “todos somos personas”, independientemente de si uno es colaborar, trabajador, voluntario o usuario, y donde la “escucha activa” es muy importante, para concebir este lugar como una familia.

“El objetivo es poner en positivo qué hay en el barrio y en familia, crear un espacio donde todos nos podamos reconocer como personas, independientemente de su ideología, de su credo o lo que tengamos. Es una familia donde todos nos podemos reconocer como personas”, señaló D. Juan Carlos Carrión en la rueda de prensa.

Actualmente cuenta con distintos proyectos que atienden a más de un centenar de personas, con un equipo de trabajo de 28 personas. Este verano también han estado disponibles y han atendido a 172 niños y 96 familias. Estos proyectos van desde la infancia, la formación en el aprendizaje de español, con procedencias de 22 nacionalidades, o cocina, entre otras, la escucha activa, el abrazo a mujeres privadas de libertad, y el Economato.

D. Juan Carlos Carrión, que ha recordado que “no es una casa para hacer actividades”, sino para formar familia, ha renido un recuerdo agradecido por quienes iniciaron esta aventura humana con la Asociación Almanjáyar y han fallecido. “Creo que todo lo que hacemos en esta casa, todo lo que vivimos en esta casa sería imposible sin tantas personas. Recuerdo los primeros socios del año 2008. Fue una llamada telefónica y, en ese momento, se movilizaron porque creían que era bueno que a los niños se les diera lo mejor, que era ese espacio educativo, que se invirtiera en educación. Algunos ya han fallecido y bueno, pues lo único que tenemos que hacer es agradecer porque esa confianza no ha parado y hace posible que esta casa esté abierta”.

Paqui Pallarés

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