Procedentes de los Seminarios Mayor San Cecilio y Misionero Redemptoris Mater, les ha sido conferido este Orden como candidatos al sacerdocio de manos del arzobispo Mons. José María Gil Tamayo, y concelebrada por los arzobispos emérito de Granada y emérito de Point-Noire, diócesis congoleña de donde proceden tres de los nuevos diáconos.
Esta mañana, víspera del IV Domingo de Pascua, la Diócesis ha acogido con júbilo en la S.A.I Catedral la celebración del diaconado de seis seminaristas que se están formando en Granada, en su camino de preparación como candidatos al sacerdocio.
Los nuevos diáconos proceden del Seminario Mayor San Cecilio -Aarón García Gutiérrez, Antonio José Marfil García, Chan-Chan Mawene Gloria, Egrel Prince Lady Mvouvou y Krishna Pascal-Girod- y del Misionero Redemptoris Mater -Venancio Limón Rosas-.
La ordenación fue presidida por nuestro arzobispo, Mons. José María Gil Tamayo, y concelebrada por el arzobispo emérito de Granada, Mons. Javier Martínez, y el obispo emérito de la Diócesis de Point-Noire, Mons. Ángel Olaverri, diócesis congoleña de donde proceden tres de los nuevos diáconos, que se están formando como candidatos al sacerdocio en “San Cecilio”.


Junto a ellos, y numerosos sacerdotes concelebrantes y seminaristas, estaba la comunidad cristiana en la catedral, procedente no sólo de Granada y pueblos de Campotéjar y Órgiva, de donde son naturales dos de los seminaristas, sino de El Congo y otras partes de Europa, así como del Camino Neocatecumenal y del Grupo Magdala, éste último al que pertenece el seminarista Aaron. También han estado conectados desde distintos lugares, entre ellos El Congo, a través del canal Youtube Archidiócesis Granada que ha ofrecido la señal en directo de la celebración.
Entre la comunidad eclesial, también estaban conectados distintos arzobispos como el de México, país de procedencia de Venancio Limón, que se está formando en el Seminario Redemptoris Mater.
LITURGIA
En la liturgia del Orden del diaconado, los candidatos al sacerdocio recibieron la bendición y manos sobre sus cabezas del arzobispo, que les entregaba el Evangelio para proclamar y llevar la Palabra a todo el mundo, una vez fueron revestidos de diáconos con el color litúrgico rojo, en la fiesta hoy de san Marcos.
Con el abrazo de la paz a los nuevos diáconos por parte de los obispos y sacerdotes, poniendo así “el sello en su ministerio”, se incorporaron al altar, donde continuó la celebración eucarística.


“DON DE LA IGLESIA”
En sus palabras durante la homilía, Mons. José María destacó sobre todo la conciencia de que son servidores del Señor y no han venido a ser servidos, sino a servir, como Jesucristo pidió a los discípulos.
El arzobispo les recordó que “no somos dignos” del ministerio, porque “el ministerio ordenado es un don de Dios para su Iglesia”, insistiendo en que “no es un camino al que se llega por los méritos”, aspecto que “no perdáis de vista: no somos dignos”. “Dios nos ha hecho para su Iglesia, para su edificación, para el servicio en el ministerio de la comunidad de los diáconos”, explicó Mons. Gil. Asimismo, el arzobispo les señaló que su “vida sea coherente con lo que proclamáis en el Evangelio”. “Nuestra dignidad está en servir. No sois, ni somos, señores de nada”, subrayó.
Entre las funciones del diácono están las de asistir al obispo y sacerdotes en la predicación de la Palabra de Dios, distribuir la comunión y en las obras de caridad. Asimismo, sacramentalmente, el diácono puede bautizar, presidir en el matrimonio, celebrar exequias, leer el Evangelio y predicar en la Santa Misa, así como dar la bendición con el Santísimo Sacramento y distribuir la comunión.
A inicio de la celebración, Mons. Gil Tamayo pidió a la comunidad eclesial que rece en la Eucaristía por los diáconos y por las vocaciones sacerdotales. De igual modo, al término de la Santa Misa encomendó a la Virgen María, “verdadera Sierva del Señor”, los nuevos diáconos, así como a San Marcos, cuya fiesta celebramos hoy 25 de abril.
Al término de la Santa Misa, el obispo emérito de Point-Noire, Mons. Ángel Olaverri, expresó la alegría de la Iglesia local y universal por este diaconado recibido en seis candidatos al sacerdocio, y tres de ellos de su diócesis.

A Granada llegaron en el año 2021 para su formación, y también les recordó a los nuevos diáconos su ministerio de servicio al pueblo de Dios y no a ser servidos. “Ser servidores de Cristo. Él os sostiene. El Señor nos acompaña siempre”, concluyó antes de la bendición final y el canto del Regina Caeli, con el que concluyó la celebración jubilosa.
