Compartimos este escrito del Cabildo del Sacro Monte y uno de los enclaves más destacados en el recinto de la Abadía.
Seguramente la silueta más original que caracteriza a la Abadía del Sacro Monte sea la de sus almenas y capillas en el entorno de las Santas Cuevas. Se trata de un lugar profundamente espiritual vinculado a la peregrinación y a la oración. La importancia del Horno de San Cecilio radica en ser el “Kilómetro 0” de la milenaria historia de fe de nuestra Archidiócesis de Granada. No es de extrañar la piedad que muchos sienten -y todos debiéramos sentir- hacia la titánica figura de nuestro Santo Patrón.
Las Santas Cuevas, por esta razón, han sido y son una constante prioridad para el Cabildo del Sacro Monte. Tras los avatares sufridos por la Abadía y, en tiempos más recientes, cabe recordar como después de un tiempo clausuradas fueron restauradas y vueltas a abrir al culto en l989; posteriormente en 2019 el Horno de San Cecilio y los exteriores de las Santas Cuevas fueron objeto de una exquisita restauración.
Ahora, se ha activado, de modo renovado una iluminación artística exterior que realza el conjunto y que permite la visita espiritual nocturna. Es deseo del Cabildo que los granadinos y diocesanos puedan acercarse a cualquier hora a la embocadura del Horno de nuestro Santo Patrón a depositar sus oraciones. Ya el grabador Francisco Heylan, en la primera mitad del siglo XVII, recogió en dos hermosos grabados los milagros que por intercesión de los Santos Mártires se obraron en favor de la humanidad doliente.

En la Ciudad de Granada comenzó a predicar San Cecilio “…y la Iglesia empezó a tener augmento de fieles” relatan los viejos textos sacromontanos que nos evocan la actualidad misionera de la Iglesia “la fe nace del mensaje que se escucha y la escucha viene a través de la palabra de Cristo” (Rom 10,17). Y qué mejor lugar para escuchar que hacerlo al calor de la oración y del testimonio de San Cecilio.
El Cabildo del Sacro Monte

