Cientos de granadinos esperaban a la Patrona de las Angustias, para acompañarla en su recorrido, este año diferente por el cierre de su sede basilical a causa de los desperfectos por los terremotos.

Con júbilo y el himno de España mientras salía por la puerta de la Encarnación de la S.A.I Catedral fue recibida por los granadinos la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis. Su salida, distinta a las habituales de otros años, cumplió un año más el deseo de cientos de granadinos que esperaban para ver a la Virgen y acompañarla en su recorrido por las principales calles de la ciudad.

Momentos antes, en el interior de la catedral, la Hermandad, con sus distintos cuerpos, así como las hermandades invitadas y las autoridades civiles y eclesiásticas, se preparaban para acompañar la Sagrada Imagen. Una procesión en la que la protagonista es la Virgen de las Angustias, no los hermanos cofrades, como se encargó de recordar el hermano mayor de la Hermandad patronal, Antonio González.

La emoción embargó a los hermanos, especialmente cuando el palio se colocaba delante de la Sagrada Imagen, en la que, con Jesucristo en su regazo, nos habla de una maternidad, que es intercesión ante su Hijo, que abraza a todos.

Los Seises de la Catedral de Granada cantaron el himno a la Virgen de las Angustias y, después, acompañaron la Sagrada Imagen en su recorrido, que les llevó por Marqués de Gerona, Alhóndiga, San Antón y ante la puerta de su sede en la Basílica, antes de regresar a la Catedral.   

Un año más, los granadinos salieron a la calle para acompañar a la Virgen, con vítores y al repique de campanas de los templos, que expresaban el júbilo de ver a la Madre de todos los granadinos acogiendo lo que cada uno llevaba en su corazón y su oración. La oración que, de forma más aguda, este mes de septiembre palpita en cada uno de los granadinos que acuden a su intercesión, amor y protección.  

La salida procesional desde la Catedral forma parte de las novedades de este año, que se están llevando a cabo durante todo el mes de septiembre, a causa del cierre de la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias por los desperfectos ocasionados por los terremotos.