Iniciadora del Camino Neocatecumenal junto a Kiko Argüello.

La Catedral de Granada acogió ayer una Eucaristía presidida por el Arzobispo, Mons. José María Gil Tamayo, con motivo del 10º aniversario del fallecimiento de Carmen Hernández Barrera, iniciadora del Camino Neocatecumenal junto a Kiko Argüello. A la celebración asistieron las comunidades del Camino Neocatecumenal en Granada, que se reunieron para dar gracias por su vida y testimonio.

El templo granadino se llenó de familias, niños y ancianos que entonaron salmos, dieron gracias y celebraron la vida de esta mujer, iniciadora de este itinerario de encuentro y conversión a Cristo que ha acompañado la vida de tantas personas en el mundo.

En su homilía, Mons. José María Gil Tamayo habló de la misericordia de Dios y animó a los presentes a ser indulgentes. El Arzobispo destacó la figura de Carmen Hernández como imitadora de Cristo y modelo de fidelidad a Dios. Asimismo, pidió “al Señor que un día la Iglesia reconozca su santidad, que ahora percibe el pueblo cristiano en el ejemplo de su vida”.

Al finalizar la Eucaristía, Paloma Campos, responsable del equipo itinerante de Granada, Guadix y Málaga, entregó al Arzobispo una pintura de Carmen Hérnandez realizada por Kiko Argüello y un libro que recoge una tesina que elaboró Carmen sobre la importancia de la oración en el pensamiento de Pío XII. Un detalle para recordar ese destacado día.

El pasado 2 de junio, en el seminario Redemptoris Mater de Madrid concluyó la fase diocesana del proceso de beatificación de Carmen Hernández Barrera, que junto con Kiko Argüello, fueron los iniciadores del Camino Neocatecumenal en la periferia de Madrid en 1964.