Organizada por la Pastoral de Migraciones y celebrada el pasado viernes día 27 en la parroquia del Santísimo Corpus Christi.
El pasado viernes 27 la parroquia del Santísimo Corpus Christi acogió la vigilia de oración contra la trata de personas, organizada por el Secretariado diocesano de Pastoral de Migraciones con motivo de la fiesta litúrgica de santa Josefina Bakhita del pasado 8 de febrero.
“Ha sido un momento de compartir nuestra fe, de escuchar testimonios de personas que han sufrido la cruel realidad de la trata y de orar por su erradicación”, señalaron en la Pastoral de Migraciones.
El lema de este es “La paz comienza con la dignidad: un llamamiento mundial para poner fin a la trata de personas”. “En esta vigilia hemos querido comprometernos para ser constructores de la paz. La trata de personas, conviene recordarlo, es una herida global que niega la dignidad humana y destruye la paz de las comunidades en todo el mundo. Muchas de las víctimas, en su mayoría, mujeres, niños y niñas, son personas migrantes y desplazadas, que sufren explotación en todas sus formas, desde el trabajo forzoso y la explotación sexual hasta la servidumbre y el matrimonio forzado, la comisión de delitos y, en algunos casos, la extracción de órganos”, explica esta Pastoral.

La vigilia de oración comenzó con las palabras del Papa León XIV en su primera bendición Urbi et Orbi del pasado 8 de mayo de 2025, recién elegido pontífice de la Iglesia universal: “¡La paz este con todos ustedes! Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene del Dios que nos ama a todos incondicionalmente”.
“Y es desde este amor incondicional desde el que nos unimos a toda la Iglesia para orar por la paz. Gracias a todos los asistentes y a todos los concienciados con esta realidad”, informó la Pastoral de Migraciones.
