En la parroquia de los Santos Mártires Justo y Pastor, con la asistencia del Rector de la Universidad de Granada y otras autoridades académicas, así como profesores, alumnos, personal laboral y cuantos fieles quisieron sumarse.

La Universidad de Granada ha inaugurado hoy viernes oficialmente el nuevo curso académico 2026-27, con la Eucaristía de inicio de curso en la parroquia de los Santos Mártires Justo y Pastor y, posteriormente, su acto académico.

La Eucaristía fue oficiada por nuestro arzobispo D. José María Gil Tamayo, que agradecía a la comunidad universitaria y directivos académicos de a UGR, entre ellos su rector, Pedro Mercado, por la tarea educativa que desarrollan a lo largo del curso.

Entre los asistentes de la comunidad educativa, también se encontraban los responsables académicos y profesores de la Escuela de Magisterio “La Inmaculada”.

Concelebraron el Delegado y subdelegado de la Pastoral Universitaria, D. Luis Miguel Muñoz e Israel Castillo, designados para estas responsabilidades en los últimos nombramientos realizados este verano por el arzobispo; el delegado episcopal de Educación Católica y Enseñanza Religiosa, D. Ildefonso Fernández-Fígares, así como el párroco de los Santos Mártires Justo y Pastor, D. Miguel Ángel Con.

RETO DEL SIGLO XXI
En sus palabras durante la homilía, Mons. Gil Tamayo reconoció el reto que afrontan los profesores con alumnos cuyos lenguajes han cambiado por ser habitual en ellos el uso de pantallas como medio de conocimiento. No obstante, nuestro arzobispo apelaba a la recuperación de la humanidad en el ámbito universitario y a un conocimiento que trasciende la acumulación de saberes porque es sabiduría de Dios, que ayuda a comprender el sentido último de lo que somos y hacemos.

En este sentido, recordó las palabras del Papa Francisco que hablaba de un “cambio de época y no de una época de cambios” e invitaba a los asistentes a leer la encíclica de León XIV sobre inteligencia artificial “Magnifica humanitas”.

“Nuestra universidad tiene una responsabilidad única. Una universidad que es de las mejores del mundo en la investigación, en el trabajo de esta realidad humana que nos sale al paso en la civilización de las nuevas tecnologías. Esto va a conformar nuestra vida, porque en ella se juegan el resto de los haberes y, sobre todo, el ser humano”, señaló nuestro arzobispo en sus palabras durante la homilía, que puede escucharse EN ESTE ENLACE.

“Nuestra universidad tiene un papel importantísimo. Vosotros profesores, también en un sentido profundo, profesáis aquello que enseñáis. Y, sobre todo, profesáis con una coherencia que debe ser un estilo de vida en un profesor, pero, sobre todo, en un maestro”, concluyó nuestro arzobispo.

Tras la Santa Misa, las autoridades académicas, profesores y alumnos se dirigieron hacia el Hospital Real de la Universidad de Granada para celebrar el acto institucional civil.