La construcción de una escuela en Makaiba, en Sierra Leona, de ARCORES Internacional, es uno de los fines sociales a los que se destina la Carrera Popular Padre Marcelino, en una región donde los Agustinos Recoletos están presentes desde hace años. Entrevista a su coordinadora de Proyectos, Judith Arroyo.
La Carrera Popular Padre Marcelino tiene un fin solidario, que este año se ha destinado a tres causas benéficas: el Banco de Alimentos, más investigación para el síndrome de Mitchell con el proyecto “SuperDani” y para la construcción de una escuela en Makaiba, una región de Sierra Leona rica en diamantes, pero muy empobrecida, que aún se está recuperando de la guerra civil que sufrió entre 1991 y 2002, y la crisis del ébola.
Entrevistamos a Judith Arroyo, coordinadora de Proyectos en ARCORES Internacional que es la red internacional de solidaridad en 22 países donde están presentes los Agustinos Recoletos, con quienes se construye esta escuela en Sierra Leona, uno de los objetivos benéficos de la Carrera Popular Memorial Padre Marcelino.
- Cuéntanos el proyecto de construcción de la escuela en esa región de Sierra Leona.
Dentro de nuestra acción, ARCORES lleva a cabo proyectos de cooperación al desarrollo, en América del Sur y Central, en África y en Asia; también educación al desarrollo, junto con la red EDUCAR de los Agustinos Recoletos, y también proyectos de acción humanitaria y emergencia. Y este proyecto, en concreto, se engloba dentro de la categoría de cooperación al desarrollo, y es un proyecto que es muy necesario llevar a cabo en África, en Sierra Leona, ya que allí las infraestructuras educativas son muy antiguas, son muy precarias, y nos han solicitado desde esta comunidad de Makaiba la construcción de una escuela nueva.
- ¿La escuela está todavía por construirse o está en proceso?
Partíamos de una infraestructura que databa de 1979, que estaba en muy malas condiciones, con grietas, con humedades, donde los chicos, además, estaban afinados. Entonces, nos solicitaron hace unos meses la construcción de una infraestructura nueva, y ahora, desde hace muy poquito, ya se ha comenzado a construir. Es un proyecto que durará en torno a un año, y consiste en una infraestructura muy sencilla, que son las infraestructuras que hacen allí en África. Es como un rectángulo con seis aulas y una veranda, donde se llevarán a cabo las clases de primaria, desde primero hasta sexto, que es también un poco su nivel educativo. Así que esta infraestructura ya se ha empezado a construir, lo cual es una alegría.
- Qué tipo de labor pastoral y evangelizadora, además de esta escuela que nos estás contando, se lleva a cabo a través de ARCORES en territorios como, por ejemplo, Sierra Leona, que seguro conoces.
Sí, yo tuve el placer y el privilegio de estar allí hace dos años, en el 2024, con los misioneros de dos misiones, donde están los agustinos recoletos al norte del país, en la zona de Kamalo y en la zona de Kamagay. Ellos llegaron al país en 1996, pero enseguida tuvieron que salir por la guerra civil. Es un país que ha sufrido guerra civil, después la epidemia del ébola, después la pandemia del COVID, y es uno de los países más pobres del mundo. Los agustinos recoletos tuvieron que salir y, después, desde el 2004, ellos pudieron regresar y, desde entonces, están haciendo diferentes labores. Uno de los pilares clave es la labor social en educación. Hay que tener en cuenta que es un país donde todas las infraestructuras fueron destruidas, donde sectores básicos, como la educación y la salud, carecían de estos derechos humanos, y, entonces, los agustinos recoletos llevaron a cabo la misión de gestionar la red de escuelas de la diócesis de Makeni, al norte del país, que son una red de 74 escuelas rurales, donde ellos han focalizado su acción. Aparte de esto, también llevan a cabo diferentes proyectos de pozos. De hecho, yo también pude estar allí y presenciar diferentes excavaciones en diferentes comunidades, porque el agua es un bien muy escaso en este país de África.

Luego, también hacen labores de apoyo a asociaciones de mujeres, fomentando también los pequeños comercios, los microcréditos entre ellas, y hacen una gran labor a nivel evangelizador y de acompañamiento a más de 140 comunidades. También asisten a las comunidades en sus capillas, hacen proyectos de emergencia, llevan a personas que necesitan un servicio de salud y les llevan a diferentes hospitales. La verdad es que es increíble.
Lo que también me llama mucho la atención es la tolerancia religiosa. Es decir, que es un país donde la mayor parte de la población, un 80% o más, son musulmanes. Yo pude presenciar el fin del Ramadán y el comienzo de Semana Santa, hace dos años. Era muy bonito cómo los misioneros eran invitados a esta fiesta del fin del Ramadán y, a su vez, los musulmanes asistían, por ejemplo, al rezo del Rosario con los católicos, con los misioneros, con lo cual es una hermandad y es una fraternidad lo que se forma entre las personas, más allá de las etiquetas de que sean musulmanes o católicos. Hay una hermandad que es muy bonita. Y esa tolerancia yo creo que también fomenta el que se puedan hacer estos proyectos sociales, y estos misioneros puedan hacer esta labor tan preciosa y tan necesaria.
- Esta convivencia entre católicos y musulmanes nos traen a la memoria la llamada a la fraternidad universal del Papa Francisco. Porque, muchas veces, cuando nos movemos en nuestro espacio de confort, que también lo decía el Papa Francisco, podría verse como un enemigo al que no profesa la fe cristiana o católica, sencillamente. Porque vuestro trabajo no es un trabajo para “cristianos sí” o “cristianos no”, ¿verdad?
Efectivamente, son proyectos que están abiertos a todas las personas, más allá de la religión, de la raza, del sexo, de la etnia a la que pertenezcan, a la edad. Entonces, yo creo que son proyectos que abarcan a toda la sociedad y abarcan todas las necesidades que todas las personas puedan tener, con lo cual el impacto es muy grande. Son proyectos, a lo mejor, que no son muy costosos económicamente, pero sí que vemos que producen muchos resultados y que son muy necesarios para estas personas.
- En Granada, se ha celebrado con el Colegio Santo Tomás de Villanueva, de la Orden de los Agustinos Recoletos, la Carrera Popular Padre Marcelino. Y vuestra escuela en Sierra Leona es uno de sus objetivos solidarios. ¿Qué te parecen este tipo de iniciativas?
Pues, que son maravillosas. La verdad es que nosotros estamos muy agradecidos a la Carrera Popular del Memorial Padre Marcelino, que ya desde hace muchos años nos apoyan con proyectos, en los proyectos sociales que llevamos a cabo. Y vemos cómo la gente se vuelca y la gente colabora y también, a su vez, es consciente de que existen otras realidades y que hay que apoyar, y que, con el granito de arena de todas las personas, entre todos podemos mejorar la vida de muchas personas. Con lo cual, muy agradecidos a estas iniciativas.
Paqui Pallarés
Fotos ARCORES Internacional
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