La intervención, promovida con motivo del V Centenario de la Catedral, permitirá recuperar una de las obras más relevantes del patrimonio catedralicio y del barroco español. La escultura será expuesta temporalmente en el Museo Nacional del Prado antes de su regreso a Granada.
La Santa y Apostólica Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de la Encarnación de Granada continúa desarrollando el programa de conservación y restauración de su patrimonio histórico-artístico con motivo de la celebración del V Centenario del inicio de su construcción. Entre las actuaciones más relevantes figura la restauración de la Inmaculada de Alonso Cano (1655), una de las obras más sobresalientes del patrimonio de la Catedral y una referencia esencial de la escultura barroca española.
Concebida para el pequeño templete que coronaba el facistol del coro de los canónigos, actualmente situado en la Capilla Mayor, esta delicada escultura, de tan solo 55 centímetros de altura, que se ha venido mostrando en la sacristía de la Catedral, presenta suciedad superficial, así como pérdidas y desgastes en su policromía, circunstancias que hacen necesaria una intervención especializada para garantizar su adecuada conservación.
Tras las gestiones realizadas por el Cabildo Catedralicio, el Museo Nacional del Prado ha aceptado llevar a cabo la restauración en sus talleres. Obtenida la autorización de la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía para el traslado de la obra, la escultura ya se encuentra en Madrid, donde se están realizando los estudios científicos y técnicos previos a la intervención.

El equipo especializado del Museo llevará a cabo un completo proceso de análisis que incluirá tomografía, radiografías, estudios estratigráficos mediante micromuestras e identificación de pigmentos, barnices y otros materiales. Los resultados permitirán redactar el proyecto de restauración, que deberá ser aprobado por el Cabildo Catedralicio y por la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía antes del inicio de la intervención.
La restauración tendrá una duración estimada de cinco meses. Una vez concluida, la Inmaculada será expuesta durante tres meses en las salas dedicadas a la pintura barroca española del Museo Nacional del Prado, ofreciendo al público una oportunidad excepcional para contemplar de cerca esta destacada creación de Alonso Cano antes de su regreso a la Catedral de Granada, previsto para el mes de julio del próximo año.
El Cabildo Catedralicio expresa su agradecimiento al Museo Nacional del Prado por su colaboración y la dedicación de su equipo de restauración. Esta intervención permitirá recuperar los valores estéticos de una de las piezas más significativas del patrimonio catedralicio y contribuirá a garantizar su adecuada conservación para las generaciones futuras.
Cabildo de la S. A. I. Catedral de Granada
