En la Casa de espiritualidad San Juan Pablo II, en La Zubia.
Hace unos días, se reunía por primera vez en una convivencia diocesana Manos Unidas Granada. El encuentro se celebró en la Casa de espiritualidad San Juan Pablo II en la localidad granadina de La Zubia. “Fue un día de gozo, de encuentro, de compartir experiencias y de motivarnos todos en la hermosa y ardua tarea de ‘declarar la guerra al hambre’”, explicó la delegada-presidenta de Manos Unidas Granada, Francisca García Guirado, aludiendo así al lema de la Campaña contra el hambre de Manos Unidas de este año.
“La mañana la dedicamos a afianzar nuestra identidad como Manos Unidas, que se puede sintetizar en tres palabras: DON dado por el Espíritu Santo a la Iglesia, como Asociación Pública de Fieles para luchar contra el hambre y la pobreza en el mundo; VOCACIÓN, como una llamada a realizarnos como cristianos dándonos a los hermanos más vulnerables de la tierra; y MISIÓN, para llevar la Buena noticia del amor, la justicia, la paz y la solidaridad a nuestros hermanos más pobres, que son el rostro de Cristo: ‘Lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños a mí me lo hicisteis’ (Mt. 25,40)”, señaló la delegada-presidenta.
En esta convivencia se expusieron las actividades realizadas a lo largo del curso por las delegaciones comarcales de Manos Unidas en pueblos y en la ciudad, para recaudar fondos para la Campaña contra el hambre 2026 y sensibilizar a la población granadina del hambre en el mundo. “Fue un momento de enriquecimiento mutuo y estímulo, para seguir trabajando en nuestra hermosa misión”, subrayó Francisca García Guirado.
Tras un “tiempo para la fiesta y diversión fraterna”, la jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el consiliario de Manos Unidas Granada, D. Francisco Mingorance.

