Segunda jornada del Papa en Barcelona, dentro de su Visita apostólica. Esta mañana ha estado en el centro penitenciario de Brians 1 y en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat.

El Santo Padre León XIV ha participado hoy en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat en un acto central de oración con motivo de la conmemoración del milenario del monasterio, en un encuentro marcado por la dimensión espiritual, litúrgica y simbólica del lugar. Asistieron distintas autoridades como el presidente de la Generalitat o el ministro de Transporte y la ministra de Igualdad.

“Estoy contento de poder venir a los pies de la Moreneta para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz. Los muros de este recinto podrían narrarnos las innumerables historias de devoción, gratitud y esperanza que han contemplado a lo largo de los siglos en torno a la Mare de Déu de Montserrat y también han sido testigos de la sangre derramada por amor a Jesucristo. Así mismo en ellos han quedado custodiadas las alegrías y las penas, los gozos y las lágrimas de tantos fieles, y han escuchado también las voces celestiales del canto infantil de la Escolanía más antigua de Europa.

El Papa ha animado a dejar a los pies de la Virgen “las corazas que han endurecido poco a poco el corazón”. León XIV ha terminado su intervención, rezando en catalán esta oración: “Que María, Madre de la Iglesia, nos oriente siempre hacia Jesús. Os invito a honrarla con estas palabras: De los catalanes siempre seréis la Princesa, de los españoles y del mundo todo el amor; decidnos: “Sois mi tesoro, yo soy vuestra madre, no temáis” Que así sea”.    

EN EL CENTRO PENITENCIARIO DE BRIANS 1
Previamente, por la mañana el Santo visitó el centro penitenciario Brians 1, donde ha mantenido un encuentro con cerca de setenta personas marcado por la cercanía, la escucha y la atención a quienes viven situaciones de especial vulnerabilidad.

Entre los presentes estaban internas e internos del centro penitenciario Brians 1, pero también algunos de los centros Brians 2 y Wad Ras, una pequeña representación de la comunidad cristiana del conjunto de internas e internos de Cataluña. Todos ellos acompañadas por sacerdotes que atienden los centros penitenciarios y las voluntarias y voluntarios de la pastoral penitenciaria.  

El Papa ha podido escuchar testimonios, y compartir unos momentos de diálogo con los internos participantes. En particular, Montse y Josefina, dos mujeres reclusas han ofrecido su testimonio personal, contribuyendo a visibilizar la realidad de las mujeres en el ámbito penitenciario. “Nos da muchísima alegría porque aquí muchas veces nos sentimos olvidadas”, dijo Montse, quien le ha hablado de la muerte de su hijo. “No entendía por qué Dios tenía que llevárselo. He peleado mucho con él, y me ha costado la vida entender que Dios no es el culpable. (…) Pedí la gracia de la fe, y experimento cómo se ha ido el rencor. Volví a creer aquí dentro y agradezco el don de la fe. A partir de la fe y de creer soy mejor persona, descubro cosas que no sabía que tenía en mí”.

León XIV ha hecho referencia a San Agustín y su libro “Las Confesiones”, donde “comparte su itinerario vital” y muestra “si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones.

Fotos: Dr. G. Simón