Celebrados este fin de semana los actos centrales de la Semana del matrimonio, organizada por la Pastoral Familiar.
“Con gestos de servicio y renovación de promesas en Granada”. Así ha celebrado el Secretariado de Pastoral Familiar la Semana del matrimonio, que se celebra anualmente en torno a la fiesta litúrgica de san Valentín, el 14 de febrero.
Este fin de semana se han celebrado los actos centrales de esta Semana del matrimonio, que “pusieron el acento en la dimensión sacramental y cotidiana del amor conyugal”, informó el Secretariado de Pastoral Familiar.
La primera tuvo lugar el sábado día 14 por la tarde, con la participación de 32 matrimonios en el encuentro celebrado en la parroquia del Espíritu Santo con el lema “El lenguaje del amor”. Esta iniciativa se llevó a cabo en colaboración con Proyecto Amor Conyugal de Granada, cuyos responsables, Paco y Clara, fueron los encargados de conducirlo. “Inspirados en el pasaje evangélico del lavatorio de los pies, los esposos reflexionaron sobre cómo el servicio concreto, representado en los pequeños actos cotidianos, es una forma privilegiada de expresar el amor”, informó la Pastoral Familiar. “El momento más significativo llegó cuando, de rodillas, cada cónyuge lavó, secó y besó el pie del otro, acompañado de una oración de compromiso y fidelidad, en un gesto cargado de emoción y profundo significado de entrega”, señalaron los organizadores.

En el marco de estas celebraciones de la Semana del matrimonio, la Eucaristía del domingo en la Catedral presidida por el arzobispo D. José María Gil Tamayo, acogía la renovación de las promesas matrimoniales de los cónyuges que cumplieron sus 25 y 50 aniversario de uniones esponsales en el sacramento.
“Varios matrimonios volvieron a pronunciar su ‘sí’ ante Dios, recordando que el matrimonio cristiano no es sólo un compromiso humano, sino un sacramento, signo visible del amor fiel de Cristo”, explicó la Pastoral Familiar. En su homilía, D. José María digirió palabras cercanas para quienes en 2025 han celebrado sus 25 y 50 años de vida en común, “agradeciendo la entrega perseverante y silenciosa que se construye día a día”.
Al término de la Eucaristía, D. José María saludó y felicitó personalmente a algunos de los matrimonios participantes, interesándose por su historia y compartiendo con ellos un breve diálogo.
“Gracias a los matrimonios que, acogiendo el matrimonio como don de Dios y viviendo su alianza con fidelidad, se convierten en signo de su Amor en medio del mundo y en un verdadero bien para la sociedad, sosteniendo familias, educando en el amor y generando esperanza”, explica la Pastoral Familiar.
Los actos de la Semana del Matrimonio finalizarán el próximo día 21 con la actividad “El Arte de Acompasarse en el Matrimonio”, que se llevará a cabo en el Local de Fe y Vida, para el que es necesario la inscripción previa.
