Junto con nuestro arzobispo y Obispos del Sur de España, y con el Papa León XIV que envió un telegrama de pésame.

La tragedia del descarrilamiento de un tren impactando con otro tren ha dejado a su paso por Adamuz, en Córdoba, ha conmocionado a España, especialmente en Andalucía, región de origen y destino de los trayectos y de donde proceden quienes en ellos viajaban.

Ante esta situación de dolor y tristeza, la Iglesia en Granada reza por las víctimas mortales, los heridos y los familiares y allegados de todos ellos que sufren directamente lo sucedido.

Nuestro arzobispo Mons. José María Gil Tamayo expresaba su dolor y cercanía por las víctimas, al mismo tiempo que aseguraba su oración a Dios “por el eterno descanso de los fallecidos y el pronto restablecimiento de los heridos”.

También desde los Obispos del Sur de España, que comprende los obispos de todas las diócesis andaluzas, manifestaban su “dolor y cercanía a las víctimas, afectados y familiares del terrible accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)” y piden a Dios por el descanso eterno de los difuntos. Los Obispos del Sur agradecen también “el servicio y la ayuda de cuantos están interviniendo para socorrer a las víctimas”.

En similares términos de pésame y oración se han expresado otras realidades diocesanas, como la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). “En medio de tanto sufrimiento, reconocemos también los signos de esperanza que brotan de la solidaridad”, señala su Comunicado. En él también recuerdan “el gesto sencillo y valiente de un pueblo que ha sabido cuidar a quienes más lo necesitaban”, en referencia a los vecinos de Aldamuz que acudieron al lugar del accidente para ayudar a las víctimas.

Por su parte, CONFER Granada también expresa su “acercamiento, el cariño y la oración de parte de todas las personas de vida consagrada”, sintiendo “el dolor de las víctimas” y haciéndose “presentes en la oración y cercanos en vuestro dolor” desde cada una de las comunidades religiosas de vida consagrada.

Toda la Archidiócesis, en sus distintas realidades pastorales, carismas y fieles en general, se unen a este dolor y oran confiando en el Señor el descanso eterno de las víctimas mortales y la pronta recuperación de los heridos, así como el consuelo para quienes sufren esta pérdida y atraviesan este dolor.  

SANTA SEDE
Desde la Santa Sede, el Papa León XIV también ha expresado en un telegrama sentirse “profundamente apenado” tras conocer “la dolorosa” noticia del accidente de tren en Adamuz, “que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos”, y ofrece “sufragios por el eterno descanso de los difuntos”. En el texto, firmado por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, hace llegar “su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos”.

Un dolor y oración a los que se unen, además de las diócesis hermanas andaluzas, especialmente de Córdoba, Huelva y Málaga, los obispos españoles: “El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz. A la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias, encomendamos a tantas personas que sufren”.