Fecha de publicación: 28 de diciembre de 2021

El Señor quiso venir a una familia, para hacerse carne. Es la familia de Nazaret, con María, Madre de Dios, y José, su Esposo, de quien acabamos de celebrar un Año Santo. Precisamente, la fiesta de la Sagrada Familia es una de las fiestas más importantes que celebramos en la Iglesia, tras la Natividad del Señor, para mostrarnos el don del amor esponsal y de la familia, convertido en Sacramento.

Y en ese contexto, un año más, la S.I Catedral acogió el pasado 26 de diciembre la Jornada de la Sagrada Familia, en una Eucaristía en la que los matrimonios que este año 2020 han cumplido sus bodas de oro y plata recibieron la felicitación de la Diócesis. También matrimonios que han festejado su 60 aniversario. Promovido por la Pastoral Diocesana de Familia, un total de 8 matrimonios celebraron así en la Iglesia Diocesana sus 25, 50 y 60 años de vínculo sacramental como esposos, en una celebración en la que también renovaron sus promesas.

50 AÑOS
Es el caso de Conchi Ballesteros y José María Nieblas, del Movimiento Familiar Cristiano, que en agosto cumplieron 50 años como esposos. Lo hicieron con la familia nacida de ese sí que se dieron: hijos y nietos, en una jornada feliz para ellos y para todos los que les acompañaron, en torno a la Eucaristía. “Hemos tenido desgracias personales y en la familia, no todo es de color de rosa. Pero, gracias a Dios, hemos salido unidos y hemos sabido en todos los momentos unirnos y hemos sabido salir adelante”, explica Conchi.

Aunque no hay claves, porque cada familia tiene sus circunstancias, para Conchi lo importante es “el respeto, ponerse en el lugar del otro, perdonar, intentar que, cuando hay algún roce, no dure demasiado. No guardar rencor para nada”. Según explica José María, “ese enamoramiento que nos llevó al matrimonio tan jóvenes es algo que pasa por muchas facetas y fases en nuestra vida, y esa vida y ese calor hay que mantenerlo, con ilusión, con respeto y viviendo nuestra vida intensamente”.

Cumplieron las bodas de plata perteneciendo al Movimiento Familiar Cristiano. En aquel momento lo festejaron con el Movimiento, en la parroquia de San Emilio, un carisma que “nos ha ayudado muchísimo en la familia, nos ha enseñado a que haya diálogo en el matrimonio. Le tenemos mucho que agradecer. Hemos compartido reuniones con otros matrimonios en Cijuela y en Iznalloz, y hemos procurado transmitir lo que nosotros teníamos para que no se quedara en nosotros”.

Respecto a la fe, también subrayan la gran ayuda que ha tenido para su vida en común “porque Dios, en nuestro matrimonio, lo hemos procurado tener presente desde el primer día. Y también es un punto muy importante que nos ha ayudado a mantenernos”.

25 AÑOS DE UNIÓN ESPONSAL
Alejandro Grindlay e Isabel Gómez también festejaron en la Catedral sus 25 años de unión esponsal. Un tiempo en el que no hay claves salvo porque “el amor que Dios nos puso en algún momento en nuestro corazón y esa atracción del uno por el otro es Él el que nos ha ayudado a mantenerlo y a cuidarlo”, subraya Alejandro. “El amor es un milagro, que hemos experimentado con nuestra hija. El amor lo renueva todo”. Pero es un matrimonio en el que Jesús está “en medio, que renueva las cosas, porque es respetarnos y pedirnos perdón”, señala Isabel.

Alejandro e Isabel pertenecen al Movimiento de los Focolores, un carisma que “nos ha ayudado bastante el vivir la espiritualidad de la unidad, porque justamente para el matrimonio que todos sean uno esa unidad en el matrimonio, este querer dar la vida el uno por el otro….”. Alejandro se queda sin palabras, para seguir explicando ese vínculo matrimonial viviendo la fe desde el carisma que ha encontrado. Palabras que completa su mujer Isabel: “El sacramento del matrimonio es una gracia de Dios que te ayuda a seguir adelante. Es una gracia extraordinaria”.

Como en el caso de Conchi Ballesteros y José María Nieblas, a las parejas que están conociéndose y aún les falta descubrir si su amor es el uno para el otro, y no algo efímero o instintivo, les dicen que “se paren un momento y se miren a los ojos, y que miren su corazón”. “Que vean qué es lo que Dios quiere decirles. Cuál es el proyecto de Dios que tiene sobre ellos”. Y si de algo sirve consejos, aportan su experiencia del día a día, para que el amor crezca cada día más: “Desde el primer momento, comunicación y diálogo. Dedicar tiempo para ellos solos. Hay que cultivar la pareja, hay que cuidar la relación”.

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social