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Signo y Gracia
26 de febrero de 2023
Nº 1458 • AÑO XXXI

Sacramentos y familia

La familia en el magisterio y la Doctrina social de la Iglesia

La familia tiene la misión de ser el origen de la vida humana y el recinto donde se educa, así como debe cuidar de las necesidades cotidianas y proteger la dignidad de la persona humana.

En el pensamiento social cristiano podemos encontrar un estudio sistemático sobre la familia. En este conjunto doctrinal encontramos las siguientes referencias: concretando su naturaleza, se afirma que la familia, constituida por la comunidad de los padres con sus hijos, es la institución más natural y necesaria junto con el matrimonio del cual procede. Considerando su finalidad, la familia tiene la misión de ser el origen de la vida humana y el recinto donde se educa, así como debe cuidar de las necesidades cotidianas y proteger la dignidad de la persona humana. Para concretar sus ámbitos de acción, se afirma que la familia es una unidad natural, moral, jurídica y económica. En lo referente a sus derechos, se afirma que la familia tiene derecho a la subsistencia y a la vida propia, a cumplir sin impedimento su misión, especialmente en la educación de los hijos, a un sustento suficiente, a la protección y ayuda y derecho a la unión y a la propia defensa. Y desde esta realidad fundamental, el Estado está obligado a respetar y amparar la familia y sus derechos fundamentales, debe crear un derecho familiar justo y acomodado a las circunstancias actuales e intervenir cuando la familia deja de cumplir o no pueda realizar su deber.

El Magisterio de la Iglesia, desde su aportación continuada a lo largo de la historia, ha ido añadiendo aspectos importantes a la realidad de la familia, concediendo a su entidad perenne, la necesaria actualización de su estructura y sus funciones según los cambios histórico-sociales. Desde esta perspectiva se puede hacer una inclusión de carácter referencial apelando a la intención creacional de Dios en el libro del Génesis: en el relato de la creación (Gn 1, 1-31. 2, 1-4) podemos destacar tres elementos interpretativos que son la base de la aportación magisterial de la Iglesia sobre la familia cristiana: Dios es autor de todo lo creado, todo lo creado es bueno y Dios es el creador del hombre y la mujer.

Así descubrimos la aportación del Magisterio contemporáneo de la Iglesia sobre la familia como uno de los problemas más urgentes, así lo afirmó el Concilio Vaticano II, en la Constitución Pastoral Gaudium et spes, por su referencia directa al desarrollo de la persona y a la sociedad: “El bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar”.

Ignacio Fernández González
Sacerdote Diocesano